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Yo me pregunto si mi padre, una persona de más de 70 años que sufre de problemas cardiacos y que no tiene absolutamente nada que ver con ninguna patronal, merecía la odisea de caminar durante horas, sin alimentos ni bebidas, a 4,200 metros de altura, para sortear el bloqueo de la carretera central que efectuaron hoy nuevamente los trabajadores de Minera Casapalca.

Mi padre regresaba de un viaje de emergencia, y el ómnibus en el que volvía, al igual que cientos de otros vehículos, quedó varado en las alturas de Casapalca. Mi padre, una persona muy noble, comprende la situación de los mineros explotados; él mismo fue sindicalista en su juventud, y uno de los fundadores del original y primigenio SUTEP. De modo que mi padre hizo “de tripas corazón”, y con ayuda de algunas personas jóvenes que viajaban en el mismo ómnibus, consiguió con muchas dificultades llegar al otro lado del bloqueo.

No pongo en cuestión la legitimidad de las demandas, pero sí de los modos con que supuestamente se está luchando por ellas. No soy abogada ni especialista en el tema, pero me figuro que una demanda con sustento debe ser factible de ser legalmente litigada. Y no creo que lanzar a otros trabajadores a recibir las balas que la policía va a disparar sea muy respetuoso del derecho a la vida o de la integridad física. Como tampoco lo es exponer al peligro a viajeros en tránsito, entre ellos ancianos como mi padre, y madres con niños pequeños, lanzando piedras a los vehículos detenidos.

Aunque ahora que nuestro presidente ha puesto de moda la (cuestionable) “política de las patadas”, yo me pregunto, si estos supuestos dirigentes sindicales de Casapalca son tan valientes para arriesgar sus vidas exponiéndose (y a sus mujeres e hijos, dicho sea de paso) frente a la policía y bloqueando una carretera, ¿por qué no van mejor a hacer un plantón frente a las propiedades de los Gubbins? ¿O por qué no enfrentan directamente al Directorio completo, o a las empresas contratistas que son las que hacen todo el tejemaneje? ¿O porqué no se van de frente a exigir sus derechos al Congreso, a Palacio, a cualquier otra instancia oficial que se les ocurra, en lugar de arriesgar las vidas de terceras personas, que nada tienen que ver con el problema?

El tema de Casapalca es muy serio y complejo y no voy a discutirlo acá porque es materia de otro tipo de análisis. Pero lo que yo me temo es que estos plantones son puramente una medida publicitaria. Un muerto es muy efectivo para “jalar titulares”. Muchos muertos, más aún. Y como ya murieron trabajadores, si en esta ocasión los muertos fuesen ajenos, pues muchísimo mejor. Pero, ¿eso es ético? ¿Eso es decente? Claro que no. Y además de ser antiético, indecente y absurdo, tampoco es efectivo en realidad, pues terminará convirtiéndose en un disparo al pie lanzado por los propios quejosos. Porque –al margen de la legitimidad o no de sus reclamos– la imagen de sí mismos que están dando al país y al mundo es la de un grupo de intransigentes radicales al que no se puede prestar oídos. Con lo cual ellos mismos caricaturizan su causa y crean anticuerpos hacia su lucha sindical.

Termino este post con una expresiva frase de mi padre: “Sindicalistas, ¡los de mis tiempos…!”

Estimados amigos hispanohablantes: ¿alguien se acuerda de que hoy 23 de Abril celebramos el Día del Idioma Español? Yo estoy muy sorprendida porque en el Nido al que asiste mi hija han festejado ayer, con bombos y platillos, el novísimo y archipublicitado “Día de la Tierra”; pero no hay actividad programada para el Día del Idioma, hoy. Casi casi, PLOP.

Cuando yo era escolar, hace más de veinte años, el ecologismo ya existía saludablemente, pero no por eso se dejaba de lado la celebración por nuestro idioma. Nadie discutía si lo de Pizarro y Atahualpa había sido encuentro o conquista; todavía no se ponía de moda despotricar cultamente acerca de lo que sucedió hace 500 años. En fin, en todos los colegios se recordaba cada 23 de abril el aniversario de la muerte de Miguel de Cervantes Saavedra.

Hoy, año 2008, no sé si la fecha aún se incluye en los calendarios escolares. Por lo pronto, en el Nido de mi hija, no. Y pienso ir hoy mismo a reclamarle a la directora por eso.

Y espero que el maligno mago Frestón no me impida contarle a mi hija la historia de los molinos de viento ni le quite a ella la gloria de su disfrute…

Unas notas de HOY acerca del día, para los olvidadizos:

Granma: “En el Día del Idioma”

La Prensa.com: El ingenioso Cervantes

TerritorioDigital.com

Y para que no piensen que ignoro al punto de vista opuesto al mío, vean ¿Qué celebramos?

…y lo incluyo porque, como diría Don Quijote “¿Qué locura o qué desatino me lleva a contar las ajenas faltas, teniendo tanto que decir de las mías?

Los dejo con mi cita preferida de Don Quijote:

“La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre; por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida, y, por el contrario, el cautiverio es el mayor mal que puede venir a los hombres.”

Tuve el gusto de conocer a Magali cuando era estudiante de Contrabajo, en nuestro Conservatorio Nacional de Música, cuando éste aún quedaba en el viejo local de la Avenida Emancipación: su hermana Jackie y yo estudiábamos Canto y Educación Musical.

Pasó el tiempo, Jackie y yo dejamos el canto por nuestras carreras universitarias, y un día nos dimos todos con la sorpresa de que La Maga Magali estaba presentándose en diversos pubs de Lima con el grupo Sándalo. Todas mujeres, todas soñadoras, todas talentosas y poderosas.

Siguió pasando el tiempo, y mientras Jackie y yo -las ex aspirantes a cantantes- hacíamos carreras en Psicología y en Comunicaciones, respectivamente, Magali se afianzó como una notable compositora e intérprete, con un gran talento para musicalizar poesía. Incluso los difíciles textos de Alejandra Pizarnik.

Tuve el enorme placer de ver a Magali en vivo hace pocos días, en un recital casi íntimo, donde pude apreciar que esta mujer de voz versátil –y que toca varios instrumentos– ha evolucionado increíblemente, haciendo crecer su talento a grandes niveles. Y fui testigo de cómo la niña-mujer que entre tema y tema se dirige a su auditorio con una vocecita casi de niña, una vez que empieza a cantar se llena de fuerza y desnuda su alma, entregándose por completo en su interpretación, transformándose, casi desgarrándose.

Para quienes le quieran seguir la pista, Magali tiene una página en MySpace, donde encontrarán las últimas novedades sobre ella y sus actividades. También hay una entrevista de CircoVip. Y les incluyo un videoclip de su último CD; la canción “No voy a decírtelo”.

Yo los dejo con algunas fotos que tomé durante su reciente recital en el Centro Cultural Ricardo Palma de Miraflores. Pronto las verán también en mi fotoblog Bubblepics.

Magali Luque

Magali Luque

Magali Luque

Magali Luque

dsc_0570.jpgA primera vista uno podría pensar que se trata de una persona con graves limitaciones. Y hasta cierto punto es así: nació con una condición que médicamente se llama agenesia, y que en su caso implica carecer –en forma congénita- de ambos brazos y de una pierna. Sin embargo, esto no ha sido impedimento para que Félix Espinoza lleve una vida normal. En realidad, Espinoza supera a muchas personas que nacieron sin problema físico alguno, puesto que hace gala de un notable talento para el arte, que plasma en notables obras que realiza sujetando el pincel con la boca. “Mi limitación es una cosa, pero mi talento es otra muy distinta”, señala.

Recuerda las miradas de asombro de quienes lo veían dejar sus muletas especiales y disfrutar del mar sin ningún problema. Y mientras forra los cuadernos de su hija de cinco años, valiéndose de su boca y sus muñones, afirma que “casi no hay nada que yo no pueda hacer. En el colegio nunca pedimos ningún trato especial para mí, ni que me exoneraran del curso de Educación Física. Yo no podía correr, cierto, pero podía nadar muy bien, y eso lo tomaban en cuenta para las evaluaciones” señala..

“Mi madre adoptiva, una alemana a quien considero totalmente mi mamá, fue quien me enseñó que nunca hay debe uno darse por vencido” sentencia Espinoza. Tanto, que cuando ingresó a la Universidad Católica, fue a hablar con el director de la Escuela de Arte para que lo trataran igual que cualquier otro estudiante. Es más: exigió que lo trataran con más rigor, para que el cachimbo tuviera necesariamente que poner todo su empeño en los estudios. “Ella me conocía muy bien” señala, “efectivamente necesitaba poner a prueba mi vocación”.

Vocación que una vez plenamente desarrollada le ha dado grandes satisfacciones. Como la de no sólo vivir de su arte, sino también costearse un departamento y poder mantener a su familia con el ejercicio de su arte, así como pasear y exhibir su obra por diferentes ciudades alrededor del mundo. “Quiero que mi obra hable por sí misma, que el público la valore por sí misma, y no porque fue hecha con la boca, eso es completamente secundario” dice.

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Espinoza es un artista versátil, que se expresa con distintas técnicas y materiales como óleo, acrílico, acuarela, grabado, e incluso el tallado en madera, utilizando siempre la boca para sostener pinceles y herramientas. “Nadie creía que yo podría aprender el tallado de la madera” recuerda el artista, “y de hecho me costó mucho trabajo, pero finalmente lo logré… aunque me pasé varios días tomando solamente caldos y purés porque mientras aprendía me lastimé mucho la boca”.

Espinoza se considera a sí mismo un “obrero del arte”, que a pesar de haber ganado ya seis premios diferentes (y de contar con más de 100 exposiciones aquí y en el extranjero) trabaja incansablemente para perfeccionar su estilo, pues cree firmemente que en el artista nunca debe sentirse satisfecho con lo que la logrado hacer, sino que debe continuamente aspirar a la perfección.

Félix Espinoza integra desde hace 15 años la Asociación de Artistas Pintores con la Boca y con el Pie (AAPBP), con sede en Suiza, y que trabaja con editores de más de 40 países para poder realizar las reproducciones de las obras y comercializarlas en forma de impresiones artísticas, postales y calendarios, y que además otorga becas para poder dedicarse íntegramente al ejercicio del arte.

Y bueno, aunque nunca he asistido a una reunión de bloggers, esta vez me reuní en cierto lugar de Lima con nuestro amigo del blog Física 3, el popular y nunca bien ponderado Ernesto Cárdenas, quien se encuentra de vacaciones en Lima. Tras una sesión callejera de fotos (hey, no una sesión de fotos de callejeras!) con nuestros respectivos equipos (Nikon y Sony, a saber), y tras un interesantísimo minitaller individual superintensivo acerca de las posibilidades ilimitadas de los formatos RAW y DNG, terminamos sacándonos la foto del recuerdo con mi sufrida Canon Powershot compacta. Pero no crean que la cosa no terminó como debe acabar todo en Perú: comimos, sí señor, un rico pavo horneado especialmente para la ocasión. Le dejo la constancia fotográfica de que efectivamente nos encontramos… pero no se pasen, no hay foto del pavo!! Jeje… gracias por la visita y la sesión culturizante, Ernesto!!

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